Una de mis grandes hazañas, de varias, ha sido tomarme hace 15 años un año sabático para viajar, yo sola, por el mundo, con una mochila de 17 kg, donde me las arreglé para guardar todo lo que necesitaría como pertenencias durante un año.

Era mi sueño, lo que me dictaba el corazón, y ya había tardado demasiado. Por fin, puse la maquinaría para cumplirlo, sin desviarme de mi objetivo, lo haría sí o sí, y qué decirte.. fue el año mas maravilloso de mi vida.

Ahí me di cuenta cuantas excusas nos ponemos para no vivir nuestros sueños. Y cómo esas excusas responden a dos grandes bloques:

1.- Nuestras creencias limitantes. Aquello que nos han contado y hemos decidido darlo por bueno y creerlo, adaptando nuestra realidad a ello (de forma casi inconsciente) .

2.- Nuestros Miedos

Cualquier excusa que te pongas para no vivir lo que deseas vivir responde en realidad a uno de esos dos bloques. Y de ti depende averiguar cual, gestionarlo y elegir con una nueva mirada.

¡En eso se basa mi esencialmente mi trabajo! En ayudarte a lograrlo.

La reacción normal cuando surge el miedo es:

1.- HUIR

2.- QUEDARNOS PARALIZADOS SIN HACER NADA

Cada situación en tu vida que no te gusta y no estás cambiando responde a uno de esos dos síntomas, o estas huyendo de lo que en realidad te gustaría vivir, pero en lo mas profundo, temes.  y no te ATREVES.

O bien te mantienes adormecida, en tu zona de confort, sin hacer nada, paralizada en una monotonía que no te hace feliz y que con el tiempo se puede convertir, si no lo ha hecho ya, en ansiedad, agobio, y mas miedos.

¿Por qué?
Porque te va empequeñeciendo al mismo tiempo que tu sistema nervioso se va alterando mas y más hasta que enfermas. Si, si..

¡¡No atravesar o gestionar un miedo puede llevarte a enfermar!!

Por eso te invito a VIVIR CON EL MIEDO, atravesarlo, porque al hacerlo estarás en el campo de las infinitas posibilidades y serás libre.

Yo he vivido cosas maravillosas eligiendo el miedo.

Solo en mi elección de cumplir mi sueño de viajar un año por el mundo tuve:
* Miedo a dejar mi trabajo remunerado para vivir mi año sabático viajando.
* Miedo a no encontrar trabajo a mi regreso
* Miedo a viajar sola
* Miedo a que me ataquen, o me violen, o me hagan algún daño en el viaje.
* Miedo a decirle a mi familia que dejaba mi super trabajo
* Miedo a lo que pensarían de mi (loca, inconsciente, irresponsable…)
* Miedo a quedarme sin dinero
* Miedo a perder mi casa
* Miedo a que mi perra Kali sufriese separada de mi (aunque quedaba con una amiga que la adoraba)
* Miedo una vez mas a que me juzgaran de fría o pasota por ello. (que dijeran que la abandonaba)

Y DURANTE ESE AÑO SUPERÉ:
* Miedo a bucear, a la claustrofobia o a morir… e hice UN CURSO DE BUCEO en TAILANDIA
* Miedo a nadar entre tiburones (eran unos inofensivos 😉 )
* Miedo a nadar con delfines (lo hice en Nueva Zelanda, pero bórralo de la lista, aquí no tuve nada de miedo, era otro gran sueño y no veía ningún peligro ahí, el miedo era mas bien a perdérmelo.
* Miedo a que me roben, a viajar de noche en autobus en Bolivia o Perú
* Miedo a que 10 monos se subieran a mi… (pasé miedo mientras lo hacían.. yo era la que les llevaba la comida en la Reserva Natural que los protegía y donde estuve de voluntaria.
* Miedo a entregarme al Amor sabiendo que estaba de paso (en Australia)

Superé y vencí todos esos miedos

¿Cómo?

Atravesándolos, Gestionándolos, Conociéndoles mejor, Hablando con ellos:

¿De qué me quieres proteger? Si el miedo llegaba en el borde de un acantilado, no saltaba al otro lado del miedo, ahí dejaba que me mantuviera apartada, te lo aseguro! 🙂 Pero hay que preguntar. Porque a veces no hay acantilado, ni oso a punto de atacarte, la mayoría de las veces es algo solo MENTAL. No existe el peligro. Hay que seguir preguntando.

¿De quien eres? A veces eran miedos de mi entorno, o de mi madre, o de mi padre, que yo había hecho míos, otros eran solo miedos de mi mente, seguían sin ser reales.

¿Qué es lo peor que me puede pasar?

Y me preguntaba a mi misma, conectada con el miedo:
¿Quiero vivir lejos de ti , o ignorarte, y sentirme muerta por dentro? o
¿Quiero vivir contigo, y atravesarte aunque pudiera tal vez morirme?

Y cada persona tiene sus propios límites que va traspasando con el miedo. Por ejemplo, Yo no me plantearía subir al Everest a mas de 8000m de altura, y sin embargo otro sí se lo haría, aunque pudiera morir, porque el corazón de esa persona en concreto se lo está pidiendo, y si no lo hiciera no se sentiría viva. Y está en su derecho.

TU SUEÑO, TU ILUSIÓN O TUS GANAS DE VIVIR HAN DE SER MAS GRANDES QUE TUS MIEDOS

Así que pregunta. Habla con tu miedo. Tal vez te sorprendan las respuestas.
Y si tu corazón te sigue hablando, y tu sigues paralizada, PIDE AYUDA. No tienes que hacerlo sola.

Afortunadamente yo dije sí al miedo, y eso me hizo LIBRE.

Porque eso es lo que te encuentras al otro lado del miedo. La vida vivida con corazón. La risa, el gozo, la sorpresa, las posibilidades a cada paso, el presente vivido en plenitud, el amor, las caricias, el éxtasis, mas risa, maravillarme con otros mundos y otras realidades, unos que ya estaban viviendo personas que no temían todo aquello. Esas personas tal vez tenían otros miedos. Pues el miedo forma parte de la vida.

Pero no está ahí para huir de él. Está para darnos información, para protegernos, y para hacernos libres.

Mi invitación es, por si no te habías dado cuenta, que gestiones, atravieses y venzas tus miedos, pues al otro lado están tu libertad y tu felicidad.

Con Amor,

Montse Kamala

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